Amigdalitis aguda

Amigdalitis aguda

La amigdalitis aguda representa una de las enfermedades más comunes que llegan a consulta médica. Alrededor del 60% de los casos. La causa más común de amigdalitis es bacteriana. Aunque también puede desarrollarse por otras razones, de igual forma afectan la salud del niño, y la tranquilidad de sus familiares. 

¿Qué es la amigdalitis aguda?

Es la inflamación de la orofaringe y de las formaciones de la linfoides de la orofaringe, las amígdalas palatinas. En la clínica se le llama como amigdalitis aguda. Se considera una afección respiratoria, es una de las primeras causas de reposo infantil.

En ocasiones no es visible la enfermedad en primera instancia porque se confunde con otras patologías como por ejemplo la rinofaringitis. Sin embargo, cuando es de causa bacteriana es muy evidente que sea amigdalitis aguda.

El síntoma más evidente dentro de esta patología es la odinofagias, al niño se le dificulta la deglución, debido a que siente mucho dolor cuando come algún alimento incluso si habla mucho o al gritar mucho puede sentir dolor. También lo que ocurre es un estrechamiento del cuello por lo tanto se le dificulta al niño ingerir alimentos. 

Tipos de amigdalitis

Amigdalitis aguda vírica: Estos casos representan un 50% las personas afectadas por este tipo de amigdalitis, es decir, el origen de esta amigdalitis es netamente viral, virus como el de la influenza, coxsackie, parainfluenza, adenovirus. Estas amigdalitis son muy peligrosas debido a que tienen de por medio un proceso viral, entonces, son vistas no solo desde el ámbito individual del paciente sino también epidemiológico. 

Amigdalitis aguda bacteriana: A pesar de ser tan común no se debe dar por sentado que es una infección bacteriana solo por tener fiebre, o presentar algunos síntomas similares a una infección. Sin embargo, el estreptococo que es el principal detonante de la amigdalitis aguda bacteriana es la bacteria que tiene mayor incidencia en los niños. 

Este tipo de amigdalitis por no ser viral puede volverse crónica, es decir estar por más tiempo en la vida del niño. Es muy posible debido a que la patología permanece un tiempo prolongado en el niño tiene complicaciones la enfermedad, como periodos febriles largos, fiebre reumática, glomerulonefritis aguda y corea de sydenham. 

Síntomas de la amigdalitis

Algunos signos y síntomas de la amigdalitis de manera general independientemente del tipo que sea: 

  • Las amígdalas están rojas y muy inflamadas. 
  • Al abrir la boca del paciente se observan en las amígdalas, parches o recubrimientos blancos sobre estas. 
  • El niño se queja mucho de dolor de garganta. 
  • La inflamación le impide su facilidad de deglutir, por ello refiere dolor o dificultad para tragar alimentos. 
  • Tiene periodo febriles, es decir tiene fiebre a determinadas horas del día. 
  • Sus glándulas están sensibles y muy dilatadas, específicamente los ganglios linfáticos del cuello por la infección y la cercanía con la zona afectada. 
  • La voz del niño, está muy apagada o ronca por la molestia de la patología. 
  • Mal aliento. 
  • En ocasiones algunos niños cuando están pequeños les ocasiona dolor estomacal. 
  • Los niños sienten mucha rigidez en el cuello. 
  • Presenta dolor de cabeza durante todo el transcurso de la enfermedad que a veces se confunde con otras patologías. 

En los niños mayores es muy probable que sea sencillo identificar la enfermedad porque se quejan mucho al comer, lo que permite que para los padres sea sencillo identificar cuándo deben ser llevados a la atención médica oportuna. 

Sin  embargo cuando están muy pequeños los principales síntomas que se pueden observar para tener una idea de alguna amigdalitis aguda ya sea bacteriana o viral, son: 

  • Babean mucho y se les dificulta tragar. 
  • Pierden el apetito por la misma dificultad al tragar. 
  • Los niños están muy inquietos y se vuelven irritables. 

¿Qué son las amígdalas? 

Las amígdalas son las encargadas de defender al sistema inmunitario de todas las bacterias y virus que ingresan a la boca. Por eso las amígdalas son vulnerables a la infección y a la inflamación, porque en un momento dado reciben demasiada cantidad de bacterias y virus por una razón u otra. 

Pero, la función se visualiza normalmente en la niñez, luego de la pubertad ya las amígdalas pierden fuerza debido a que el sistema inmunitario se desarrolla más y puede ejercer su función sin la ayuda indispensable de las amígdalas. Entonces las amígdalas con el tiempo no representan en la mayoría de los casos un problema grave de salud pública. 

Tratamiento de la amigdalitis aguda

En el caso del tratamiento, existe un tratamiento antibiótico que dura aproximadamente ocho días. Todos los estudios que se realizan con este método son muy efectivos. En casi todos los pacientes se les receta penicilina, en caso de ser alérgico, se le receta cefadroxilo también el paciente debe ingerir este medicamento en promedio de ocho a diez días a este tratamiento.

En el caso de ser un paciente sintomático, se recomienda mucho reposo en el momento que esté pasando por un proceso febril, es decir, si tiene fiebre constantemente es recomendable que se mantenga tranquilo y alejado de los espacios de calor. 

También se le recomienda tomar muchos líquidos, para relajar la inflamación y el dolor. A pesar de ingerir muchos líquidos es recomendable no darle líquidos que puedan irritar su garganta como por ejemplo un jugo de piña. 

También es muy efectivo realizar gárgaras con agua tibia y sal, ya que la sal permite que se expanda todo su sistema respiratorio y así dar más libertad al paciente a la hora de respirar profundo, hablar e ingerir alimentos. 

En el caso de no dar un tratamiento antibiótico por ser por ejemplo de causa viral. Es recomendable el uso de analgesicos y antiflamatorios para aliviar toda la molestia que significa la patología. Aquí se usa normalmente el diclofenac y el ibuprofeno. También se usan antiinflamatorios de acción local los cuales en la mayoría de los casos son muy efectivos, porque actúa como placebo para aliviar el dolor. Es una alternativa para calmar al paciente más no es una opción definitiva. 

Puedes encuentrar más información en:

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1632347514675123

Deja un comentario