3 Min de lectura | La bursitis de rodilla es una inflamación sobre la rótula, se puede ocasionar por una sobrecarga o un golpe, el tratamiento puede ir desde la toma de fármacos, fisioterapia o cirugía.

Una bursitis de rodilla es la inflamación de un saco pequeño lleno de líquido (bolsa) situado cerca de la articulación de la rodilla. La bolsa reduce la fricción y amortigua los puntos de presión entre los huesos y los ligamentos, los músculos y la piel que están cerca de las articulaciones.

Cualquiera de las bolsas de la rodilla puede inflamarse, pero la bursitis de rodilla ocurre con una mayor frecuencia sobre la rótula o en la parte interior de la rodilla debajo de la articulación.

Causas

  • Presión frecuente y incesante, como la que se genera al arrodillarse, singularmente, en superficies duras.
  • Una sobrecarga o actividad repetitiva. Por poner un ejemplo, en deportes como el running, fútbol, básquet. Profesiones como instaladores de suelos.
  • Un golpe directo en la rodilla.
  • Infección bacteriana de la bolsa sinovial.
  • Complicaciones de la artrosis, artritis reumatoide reumatoide o gota en la rodilla.

Síntomas de bursitis

Excepto en los traumatismos por contusión directa, los síntomas por lo general comienzan gradualmente y pueden empeorar transcurrido el tiempo. Por norma general, la parte perjudicada de la rodilla puede apreciarse caliente, sensible e hinchada al presionarla y frecuenta producir mal al desplazarse o incluso en reposo.

¿De qué manera se diagnostica?

Lo más habitual es hacer un diagnostico una bursitis de rodilla a través de una historia clínica y una exploración física. Lo que hacemos frecuentemente es:

  • Equiparar el estado de las dos rodillas, particularmente si sólo se siente dolor en una de ellas.
  • Examinar la piel del área sensible para advertir enrojecimiento u otros signos de infección.
  • Presionar sutilmente en zonas diferentes de la rodilla donde están situadas las bolsas para advertir calor, hinchazón y la fuente del mal.
  • Mover las rodillas para determinar la amplitud de movimiento y exactamente en qué movimiento duele.

Si existe alguna duda en relación al diagnóstico o de la causa de la bursitis tenemos la posibilidad de soliciar alguna prueba complementaria: radiografía, ecografía o resonancia magnética.

 5 Tipos de tratamiento para la bursitis de rodilla

  •  Medicamentos: antiinflamatorios para control del mal y la inflamación. Y antibióticos si se sospecha que la causa es infecciosa antibiótico.
  • Fisioterapia: con aparatos que asistan a disminuir la inflamación y ejercicios dirigidos para evitar atrofia muscular por dolor y desuso.
  • Punción evacuadora: en casos de persistencia a pesar de los tratamientos precedentes, en el momento en que la bursitis sea voluminosa o en el momento en que haya inquietudes de una causa infecciosa.
  • Infiltración: infiltraciones con antiinflamatorios es una alternativa en casos que se prolongan.
  • Cirugía: como opción final si la bursitis no se soluciona con los tratamientos precedentes. La cirugía consiste en la extirpación de la bursa.

 

Lo que debes saber…

  • Es la inflamación de un saco pequeño lleno de líquido (bolsa) situado cerca de la articulación de la rodilla.
  • Se puede producir por presión frecuente y incesante en la región, una sobrecarga, golpe directo, infección bacteriana o complicación de la artrosis.
  • Las opciones de tratamientos van desde fármacos (antiinflamatorios para el mal y también inflamación) y fisioterapia, hasta cirugía si medidas anteriores, como punción evacuadora o infiltraciones, funciona.

 

Dr. Juan Antonio Aguilera Repiso
Experto en Cirugía Ortopédica y Traumatología
Colaborador de Teladoc Health