Patologías cardiovasculares

Patologías cardiovasculares

Son un grupo heterogéneo de patologías que afectan tanto al sistema circulatorio como al corazón, por eso tienen el nombre de cardiovascular.

Patologías cardiovasculares que puede padecer una persona son , arterioesclerosis, angina de pecho, hipertensión arterial, hipercolesterolemia, Infarto agudo miocárdico. Insuficiencias cardiacas. Enfermedad cerebrovascular Trombosis arterial periférica. 

Factores de riesgo para padecer patologías cardiovasculares. 

El tabaco

El riesgo de padecer de una patología cardiovascular entre los fumadores es más del doble que el de los no fumadores. Los fumadores tienen de dos a cuatro veces más riesgo que los no fumadores. 

Las personas que fuman tienen un infarto tienen mayor probabilidad de morir y de morir súbitamente (en la primera hora). El humo del tabaco también actúa con otros factores de riesgo para potenciar el riesgo de cardiopatía coronaria. El riesgo cardiovascular disminuye rápidamente al dejar de fumar. 

Colesterol elevado, una patología cardiovascular

El nivel de colesterol es el detonante más peligroso. A medida que aumenta el nivel de colesterol en sangre, aumenta el riesgo de padecer una patología cardiovascular. El nivel de colesterol de una persona depende de la edad, el sexo, la herencia y la alimentación. 

El nivel de colesterol al nacer es muy bajo, entre los 70 y 80 mg/dl y va aumentando con la edad sobre todo a partir de la pubertad, hasta situarse a los 40 años, alrededor de los 210-220 mg/dl, dependiendo del entorno cultural. El colesterol es necesario para la síntesis de hormonas, especialmente las hormonas sexuales. Junto con otros tipos de grasas o lípidos como los triglicéridos, son una parte esencial de las membranas celulares. 

La diabetes

Las mujeres con diabetes son más propensas patologías cardíacas e ictus que las mujeres no diabéticas. En cambio en los hombres el riesgo de cardiopatía isquémica en presencia de diabetes es sólo de 2-3. La presencia de diabetes es un factor de riesgo. Alrededor de dos tercios de las personas diabéticas mueren de alguna enfermedad cardiovascular. En los últimos años ha ido apareciendo varios estudios que han puesto de manifiesto que la simple elevación de los niveles de glucemia, incluso sin desarrollo completo de diabetes, también confieren un riesgo elevado de aterosclerosis, estas cifras elevadas de glucemia acompañan a menudo a la obesidad. 

Obesidad, patología cardiovascular

El exceso de peso y la obesidad es un factor que predispone de forma importante a las patologías cardiovasculares y para la diabetes del adulto. Una persona se considera obesa si su peso (kilogramos) dividido por el cuadrado de su talla (metros2) supera 30 y con sobrepeso si supera 25kg/m2. A este número se le llama índice de masa corporal.

El lugar del cuerpo donde se acumula la grasa tiene importancia ya que la grasa alrededor de la cintura o grasa abdominal tiene mayor riesgo que la grasa que se acumula en las caderas. La obesidad abdominal se mide tomando el perímetro de la cintura a medio camino entre el borde inferior de la última costilla y la cresta ilíaca. Se considera que existe obesidad abdominal cuando el perímetro de la cintura es igual o mayor que 88 cm en las mujeres y 102 cm en los hombres. 

En las sociedades occidentales, el peso corporal aumenta con la edad en ambos sexos, pero el ritmo de aumento en la mujer es más acelerado que en los hombres de la misma edad. Dado que este rápido aumento de peso acostumbra a depositarse mayoritariamente en el abdomen, éste es el principal factor contribuyente al deterioro del perfil de riesgo cardiovascular en las mujeres post-menopáusicas puesto que contribuye en gran manera a la elevación de la presión arterial, colesterol y niveles de glucemia. 

Hipertensión arterial

La presión arterial alta aumenta el esfuerzo del corazón, ocurre el endurecimiento de las arterias y aumenta el riesgo de sufrir un infarto agudo de miocardio, un ictus, una insuficiencia cardíaca y una insuficiencia renal. Cuando la hipertensión coexiste con otros factores de riesgo, la probabilidad de infarto o ictus aumentan muchas veces.

Sedentarismo

La actividad física, moderada o vigorosa, ayuda a prevenir la obesidad. Cuanto más vigorosa la actividad, mayor el beneficio. Sin embargo, aún las actividades de intensidad moderada ayudan si se realizan de forma habitual y a largo plazo. El ejercicio puede ayudar a controlar el colesterol, la diabetes y la obesidad, así como a reducir la presión arterial en algunas personas. La actividad física debería ser una actividad diaria. Caminar entre 30 a 40 minutos la mayor cantidad de días por semana posibles pero no menos de 3 días es un buen ejercicio y tiene pocas contraindicaciones.

Alcohol, ocasiona una patología cardiovascular

En las personas que beben cantidades moderadas de alcohol, es menor que el de los que beben alcohol. Se considera una cantidad moderada de alcohol, una bebida al día para las mujeres y dos al día para los hombres. Las mujeres metabolizan el alcohol más lentamente que los hombres, el alcohol en exceso puede elevar los triglicéridos, aumenta la presión arterial, puede producir arritmias, insuficiencia cardiaca e ictus. Asimismo contribuye a la obesidad por un aporte adicional de calorías.

Estrés

Las pruebas científicas sobre el papel del estrés son menos robustas y está menos estudiado que los factores anteriores, por la dificultad de medir el estrés de forma objetiva. El estrés ocurre generalmente cuando no se es capaz de dar respuesta a las demandas que la sociedad y la vida imponen. Se ha demostrado de manera particular que el estrés en el trabajo, definido como alta demanda y poca capacidad de decisión (modelo demanda-control de Karasek), está asociado a una mayor probabilidad de eventos coronarios en los hombres. Además, como cabría esperar, existen interacciones importantes entre el estrés, la categoría profesional y el género. Sin embargo, hay menos estudios de estos aspectos en mujeres. 

Antecedentes familiares

Los hijos/as de padres con enfermedades del corazón, especialmente si esta ha sido prematura (padres antes de los 65 años, madres antes de los 55 años) o con hipertensión arterial tienen mayor probabilidad de desarrollarla. Existen formas minoritarias de colesterol muy elevado (por encima de los 350 mg/dl) llamadas hipercolesterolemia familiar, que son debidas a trastornos hereditarios y que conllevan un riesgo muy elevado, incluso antes de la menopausia. En éstos casos son precisos tratamientos médicos agresivos con hipolipemiantes.

Puedes conseguir más información en: 

https://www.who.int/cardiovascular_diseases/about_cvd/es/

https://www.medigraphic.com/pdfs/cardio/h-2016/hs163a.pdf

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