El cáncer de próstata

El cáncer de próstata

El cáncer de próstata es la neoplasia maligna más frecuente en el varón adulto. Es probable que constituya de 10 a 20 por 100 de las lesiones malignas que afectan a este sexo. Sin embargo, en la mayor parte de los casos se descubre casualmente al efectuar la necropsia o al examinar una pieza quirúrgica extirpada por otros motivos.

El cáncer de próstata, en casi todos estos casos la lesión es pequeña, completamente inactiva y sin importancia clínica. Por otra parte, puede llamar la atención como una neoplasia clínicamente agresora o invasora que causa la muerte

Así, pues, el cáncer de próstata se presenta de dos formas biológicas. La neoplasia frecuente y pequeña, el tumor mucho menos frecuente, pero de importancia clínica, que da metástasis y puede matar al enfermo.

Siempre se ha supuesto, sin pruebas adecuadas que la lesión oculta y pequeña con el tiempo se convertirá en lesión de importancia clínica. Pero dada la variación comprobada en la potencialidad inherente de crecimiento de estos tumores, muchas de las lesiones de pequeño volumen pueden haber persistido y seguir persistiendo sin modificación durante años.  

Frecuencia del cáncer de próstata

Es interesante señalar la frecuencia sorprendente de esta enfermedad baja en Japón. En un estudio citado por Strahan, al examinar en la necropsia 12.127 próstatas Japoneses, se descubrió carcinoma solo en 15 casos. Desde el punto de vista clínico el carcinoma prostático suele ocurrir después de los 50 años de edad. 

Etiología del cáncer de próstata

Poco se sabe acerca de la etiología del cáncer prostático, sobre todo si se toma en cuenta su gran frecuencia. Se ha comprobado que la inflamación no tiene un papel importante como lesión precursora.

Algunos estudios sugieren que el carcinoma prostático puede guardar relación con el aumento de la concentración de andrógenos circulantes o con la disminución de concentración de estrógenos, y que las dos modificaciones originaron exceso relativo de andrógenos. 

Sin embargo, hay motivos para dudar de esta hipótesis. El cáncer prostático es una enfermedad de edad avanzada, en la cual las cifras de andrógenos suelen disminuir en estado normal. En pacientes a quienes se administran andrógenos durante largo tiempo no hay aumento de la frecuencia de carcinoma prostático. 

Como alternativa la clave para el nacimiento de la neoplasia pudiera consistir en modificar la sensibilidad de las células prostáticas a estos esteroides. Los cánceres prostáticos presentan dependencia endocrina y su crecimiento puede disminuirse, aunque probablemente no quepa destruirlos, por orquiectomía o estrogenoterapia.

Curso clínico del cáncer de próstata  

El carcinoma prostático tiende a ser asintomático durante parte importante de su desarrollo. Dado que la mayor parte de los carcinomas de la próstata comienzan en el lóbulo posterior, muy lejos del origen de la uretra, solo ocurren dificultades urinarias cuando el tumor es bastante avanzado.

Las manifestaciones urinarias de disuria y micción frecuente se presentan únicamente cuando la permeabilidad de la uretra o la acción del esfínter interno se trastornan. 

En pequeño porcentaje de los casos hay hematuria, pero solo cuando el tumor ha invadido la mucosa de la vejiga o uretra. El dolor referido a uretra, recto y peritoneo manifiesta invasión linfática perineural, y, en consecuencia, es un dato bastante tardío. 

Manifestaciones del cáncer prostático

La primera manifestación de cáncer prostático suele ser la aparición de síntomas relacionados con metástasis difusas. Los huesos, sobre todo los del raquis, son muy susceptibles a las metástasis del cáncer prostático. 

Los émbolos tumorales pasan por el plexo pre vertebral de venas y llegan a todo el raquis y al cráneo. En los huesos, los nódulos secundarios pueden causar destrucción de la arquitectura subyacente o estimulan la formación de hueso. Ocurren de manera regular diseminación a los ganglios linfáticos regionales, pero el ataque de órganos internos es menos frecuente. 

Una parte importante de la exploración clínica cuando se sospecha carcinoma prostático es la palpación de la glándula por vía rectal. Dado que el tumor nace en el lóbulo posterior, que está muy cerca del recto, a menudo puede palparse en forma de irregularidad dura por la pared rectal. Además, el tumor tiende a propagarse a vesículas seminales y pared rectal, lo cual brinda oportunidad adicional para descubrirlo. 

La próstata normal elabora fosfatasa ácida, la cual por lo regular no se presenta en la sangre en cantidad abundante. Sin embargo, en casos de carcinoma prostático metastásico la fosfatasa ácida producida por la neoplasia llega a la sangre y puede utilizarse como prueba diagnóstica de metástasis. Ahora que no todos los cánceres metastásicos aumentan la concentración de fosfatasa ácida. 

Manifestaciones en cifras

En pacientes que presentan lesiones ocultas, la supervivencia de cinco años es de 70 por 100, y la de 10 años de 40 por 100, aproximadamente. Estas cifras no difieren mucho de la supervivencia calculada para varones de edad equivalente; de ello se deduce que en la mayor parte de casos el carcinoma no originó la muerte. 

En cambio en las lesiones clínicas manifestadas, con diferenciación moderada o escasa, la supervivencia de cinco años es de 33 por 100, y después de 10 años solo viven 14 de cada 100, lo cual indica mortalidad importante atribuible a la neoplasia.

Medicina natural para la próstata

En este sentido, un tratamiento terapéutico natural para tratar el cáncer de próstata no es tan factible. La enfermedad es asintomática en la mayoría de los casos, es decir, si diagnóstico en la mayoría de casos se descubre tarde.

Es por ello que a la hora de recetar medicamentos netamente naturales sin ningún tipo de químico coadyuvante, sucede que el medicamento no atacará a la enfermedad con eficacia, por lo tanto, es necesario la pronta asistencia a su doctor. La realización del examen de la próstata es vital para la prevención de este cáncer.

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