El ICTUS

El ICTUS

El ICTUS es una patología llamada de muchas maneras pueden ser, infarto cerebral, trombosis, embolia, derrame cerebral, apoplejía. Lo que origina una gran confusión en cuanto al concepto y la diferenciación entre sus diferentes tipos.

Es por ello que el término ICTUS o enfermedades cerebrovasculares hace referencia a cualquier trastorno de la circulación cerebral. Generalmente de comienzo brusco, que puede ser consecuencia de la interrupción de flujo sanguíneo a una parte del cerebro (isquemia cerebral) o la rotura de una arteria o vena cerebral (hemorragia cerebral).

Asimismo, los vasos sanguíneos se lesionan, no llega la sangre y esto provoca la disminución o anulación de la función de la parte del cerebro afectada. Si el riego disminuye, las células de esa área del cerebro, se destruyen y ocasionan lesión permanente de dicha área.

Tipos de ICTUS.

Aproximadamente el 75 % de los ictus son isquémicos y el 25% hemorrágicos: 

1.Isquemia cerebral o ictus isquémico:

En primer lugar, el problema es la oclusión o taponamiento de un vaso, con lo que la sangre no puede llegar a una determinada zona del cerebro, esa parte queda sin el oxígeno y los nutrientes que necesita y se lesiona. 

a) Una trombosis: cuando el material que obstruye el vaso se produce en él. Se denomina ictus trombótico o aterotrombótico. 

b) Una embolia: cuando el material causante de la obstrucción se produce en un lugar lejano y a través del torrente sanguíneo llega al vaso tapando la luz, son los denominados ictus embólicos.

2.Hemorragia cerebral o ictus hemorrágico (derrame cerebral, hematoma cerebral):

Cuando lo que ocurre es una rotura del vaso dentro del cerebro (hemorragia intracerebral) o en sus envolturas (hemorragia subaracnoidea). Esta sangre no se puede liberar al exterior ya que el cerebro está encerrado en los huesos del cráneo. Por eso la sangre presiona lo más blando, impidiendo que éste se oxigene adecuadamente, provocando también la muerte de los tejidos.

Clasificación del ICTUS. 

Previamente deberá realizarse:

  • Anamnesis. 
  • Exploración física. 
  • Estudio de neuroimagen. 
  • ECG. 
  • Doppler de troncos supraaórticos y transcraneal. 
  • Estudios de hemostasia. 
  • Ecocardiograma.
  • Holter-ECG. 
  • Angiografía cerebral.  
  • Estudios especiales de laboratorio si fuesen precisos.

Infarto cardioembólico:

Isquemia generalmente de tamaño medio o grande, de topografía habitualmente cortical, en el que se evidencia, en ausencia de otra etiología, alguna de las siguientes cardiopatías embolígenas:

  • Presencia de un trombo o un tumor intracardíaco.
  • Estenosis mitral reumática. 
  • Prótesis aórtica o mitral. 
  • Endocarditis. 
  • Fibrilación auricular. 
  • Enfermedad del nodo sinusal. 
  • Aneurisma ventricular izquierdo. 
  • Acinesia después de un infarto agudo de miocardio.
  • Infarto agudo de miocardio (menos de tres meses).
  • Presencia de hipocinesia cardíaca global o discinesia.

Enfermedad oclusiva de pequeño vaso arterial. Infarto lacunar:

Isquemia de pequeño tamaño (menor de 1,5 cm de diámetro) en el territorio de una arteria perforante cerebral, que habitualmente ocasiona clínicamente un síndrome lacunar (hemiparesia motora pura, síndrome sensitivo puro, síndrome sensitivo motor, hemiparesia-ataxia y disartria-mano torpe) en un paciente con antecedente personal de hipertensión arterial u otros factores de riesgo cerebrovascular, en ausencia de otra etiología. 

Infarto cerebral de causa inhabitual:

Isquemia de tamaño variable de localización cortical o subcortical, en territorio carotídeo o vertebrobasilar en un paciente en el que se ha descartado el origen aterotrombótico, cardioembólico o lacunar.

Parece que se suele producir por enfermedades sistémicas o por otras enfermedades como: disección arterial, displasia fibromuscular, aneurisma sacular, malformación arteriovenosa, trombosis venosa cerebral, angeítis, migraña, etc.

Infarto aterotrombótico. Aterosclerosis de arteria grande:

Es una isquemia generalmente de tamaño medio o grande, de topografía cortical o subcortical y localización carotídea o vertebrobasilar, en el que se cumple alguno de los dos criterios siguientes:

Aterosclerosis con estenosis: estenosis mayor o igual al 50% del diámetro luminal u oclusión de la arteria extracraneal correspondiente o de la arteria intracraneal de gran calibre (cerebral media, cerebral posterior o tronco basilar), en ausencia de otra etiología.

Aterosclerosis sin estenosis: presencia de placas o de estenosis inferior al 50% en las mismas arterias en ausencia de otra etiología y en presencia de al menos dos de los siguientes factores de riesgo vascular cerebral: edad mayor de 50 años, hipertensión arterial, diabetes mellitus, tabaquismo o hipercolesterolemia. 

Mecanismos de infarto cerebral trombótico

Existe una estenosis u oclusión de una arteria cerebral intra o extracraneal. El infarto trombótico ocurre generalmente cuando un trombo crece sobre una placa aterosclerótica u otra lesión vascular. En algunas circunstancias el infarto trombótico puede ser precipitado por un estado hipercoagulable.

Embólico.

El infarto embólico se debe a la oclusión de una arteria por un émbolo distal a un punto donde exista un adecuado flujo colateral. El émbolo se origina proximalmente; puede ser arterio-arterial (se desprende un trombo de la pared arterial e impacta distalmente), cardíaco o paradójico (el que procedente de la circulación venosa pasa al corazón izquierdo a través de una comunicación derecha-izquierda).

Hemodinámico. 

El infarto determinado hemodinámicamente ocurre cuando la perfusión global cerebral está críticamente disminuida, debido a una hipotensión arterial importante, y el flujo compensatorio colateral es insuficiente; se favorece si coexiste una estenosis grave o una oclusión arterial.

Suelen producirse en el área limítrofe entre dos territorios arteriales principales. Se denominan también infartos frontera o de último prado. Las localizaciones habituales son: entre la arteria cerebral media y la anterior, entre la arteria cerebral media y la posterior, y entre los territorios superficial y profundo de la misma arteria.

Prevención del ICTUS.

Se pueden distinguir dos niveles de prevención: prevención primaria y prevención secundaria.


La prevención primaria hace referencia a las medidas dirigidas a prevenir el primer ictus en personas que no lo han sufrido hasta ese momento y depende principalmente de los programas sanitarios de promoción dela salud: promoción de hábitos saludables, educación sanitaria, control de los factores de riesgo, tratamiento de enfermedades predisponentes como la fibrilación auricular o la obesidad, etc.).

La prevención secundaria está orientada a evitar que el ictus se repita cuando ya ha ocurrido. Este tipo de prevención tiene especial relevancia, ya que el hecho de haber padecido un ictus es, en sí mismo, un factor de riesgo para poder sufrir un segundo, riesgo que se disminuye muy significativamente si se adoptan las medidas preventivas adecuadas.

Las medidas empleadas para la prevención secundaria del ictus consisten principalmente en la actuación sobre los factores de riesgo vascular (FRV) que se hayan detectado y en el tratamiento farmacológico dependiendo de la etiología del ictus. Por ello es tan importante un diagnóstico etiológico preciso, ya que gracias a ello se podrá instaurar el tratamiento más adecuado en prevención secundaria.

Puedes informarte más en:

https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0014256517300942?via%3Dihub

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