Enfermedades del envejecimiento.

Enfermedades del envejecimiento.

Las enfermedades del envejecimiento van ligadas a la geriatría, el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades de las personas de edad avanzada. Se ha convertido en una especialidad médica en los últimos años.  

El estudio de la biología de los fenómenos del envejecimiento (gerontología) ha interesado a los investigadores durante la centuria última (Zeman). A pesar de la investigación enérgica en gerontología, y en parte a causa de la misma, la nomenclatura utilizada no siempre es aceptada por todos los especializados en este campo. 

Los parámetros que se toman en cuenta a la hora de definir una patología en el envejecimiento, son las siguientes: 

  • Ser aplicables en lo general. 
  • Ser progresivos e irreversibles. 
  • Intrínsecos debido a que tienen una peculiaridad en el organismo. 
  • Deben ser perjudiciales. 

Fenómenos biológicos de las enfermedades del envejecimiento.

Los fenómenos biológicos en el envejecimiento ocurren a nivel celular y tisular. Durante toda la vida, incluso antes del nacimiento (si se incluyen modificaciones en la placenta y la involución de las estructuras fetales). 

Sin embargo, la gerontología y la geriatría se ocupa sólo del período en que los factores peculiares del envejecimiento. Se manifiestan por disminución de la capacidad funcional y aumento de la mortalidad. La geriatría realmente se enfoca más de los fenómenos acumulativos del envejecimiento. 

Enfermedades del envejecimiento y la muerte.

En definitiva, todas las muertes resultan de accidentes (incluidas las enfermedades). Es muy poco frecuente que en edad avanzada no haya enfermedades. Lo cual obliga al médico a anotar el certificado de defunción “muerte causada por causa seniles”. 

En la vejez, el umbral letal disminuye hasta que, desde el punto de vista teórico, “el accidente mas insignificante puede dar paso a imaginarse la muerte”. 

También, está plenamente comprobado que los factores ambientales tienen efecto en la longevidad humana. Las causas más frecuentes de muerte en la actualidad son:

  • Cardiopatía arteriosclerótica.
  • Hemorragia cerebrovascular.
  • Enfermedad cardiorrenal hipertensiva.
  • Tumores malignos.
  • Accidentes e infecciones respiratorias.

Las enfermedades del envejecimiento aumenta la frecuencia de ataques de enfermedad, también la probabilidad de que un trastorno dado conduzca a la muerte. Así, pues, en los años de la vejez disminuye la fuerza con la que la persona enfrenta la vida. Porque este evento no contiene medidas profilácticas para enfrentarlo, simplemente es el transcurso de la vida. 

Envejecimiento y el tejido conectivo. 

Entre las diferentes estructuras afectadas por el envejecimiento, se ha prestado atención especial al tejido conectivo y a los elementos intracelulares, de manera particular las fibrillas de colágena y elastina. 

Con el microscopio corriente, se advierte que el tejido fibroso colágeno de sujetos ancianos presenta disminución del número de núcleos y aumento de la colagenización. Las fibras colágenas consideradas aisladamente parecen más anchas y toscas. 

Hay muchas más modificaciones estructurales y químicas sutiles en la fibra colágena con el envejecimiento, que incluyen pérdida de la facultad de presentar tumefacción osmótica, modificaciones en la elasticidad, menor solubilidad en ácidos débiles, mayor digestión por colagenasa, aumento de la rigidez y uniones más abundantes entre las macromoléculas de colágeno. 

Las elastina y el envejecimiento.

El tema en cuanto a las modificaciones de las fibras de elastina es más amplio. En parte es por la semejanza química entre colágena y la elastina, ha sido difícil diferenciar netamente las modificaciones observadas en ambas. 

Se comprueba que el aumento de las fibras de elastina es concomitante con el envejecimiento del tejido conectivo general, sobre todo en dermis, endocardio y, de manera más destacada, en el sistema arterial considerado globalmente. 

Además de estas modificaciones cuantitativas, en las fibras elásticas hay mayor basofilia y modificaciones cualitativas, que les dan aspecto enmarañado, borroso y retorcido cuando se acerca a un microscopio óptico. Estos cambios se advierten de manera particular en la elastosis senil de la piel.

Piel y envejecimiento. 

Al envejecer la piel, se advierten atrofia y algo de pérdida de la orientación de las capas de la epidermis; además, hay modificaciones en la dermis y en los apéndices dérmicos o faneras. En sujetos ancianos, 72 a 79 por 100, por peso, de la dermis humana corresponde a colágena que presenta las modificaciones del envejecimiento. 

Las glándulas sudoríparas ecrinas presentan involución y fibrosis parcial, y disminución del número de las fibrillas nerviosas que las rodean, sin embargo, la menor secreción de sebo en la senectud no se explica solo por atrofia de las glándulas sebáceas, sino también depende de la disfunción hormonal (montagna). 

El encanecimiento no depende de despigmentación del pelo ya nacido, sino de sustitución por nuevos folículos pilosos que, con el tiempo, poseen progresivamente menos melanina. Nos limitaremos a decir que, con la edad, los folículos pilosos presentan cantidad progresivamente menor de dopa oxidasa y tirosinasa, necesarias para la síntesis de melanina. 

Enfermedades del envejecimiento y el corazón.

En el corazón es más difícil que en otros órganos diferenciar patentemente las modificaciones del envejecimiento y las causas de ese envejecimiento por alguna enfermedad. Ello, depende, principalmente de la aterosclerosis coronaria que se observa en casi todas las personas con edad avanzada, que produce cambios cardíacos en la mayoría de las personas que llegan a la vejez. 

Pero en algunas personas las arterias coronarias de su corazón no presentan aterosclerosis, probablemente a causa de fenómenos naturales de selección, parte importante de las personas que llegan al octavo decenio que pueden pertenecer a este grupo. 

Según un informe reciente del departamento de salud, educación y bienestar de los Estados Unidos, la frecuencia máxima de cardiopatía arteriosclerótica (17 por 100) serva en el grupo de edad de 65 a 74 años, y disminuye a 12.4 por 100 en el grupo de 75 a 79 años de edad. 

Las neoplasias y el envejecimiento.

En realidad en la mayor parte de los estudios de necropsia no seleccionados en hospitales generales, una de cada cinco muertes corresponde al cáncer, aproximadamente. Con mucha frecuencia en la necropsia se descubre un número sorprendente de tumores inadvertidos, benignos y malignos, y un número importante de neoplasias múltiples. 

Esta frecuencia de neoplasias en el envejecimiento es muy difícil de explicar, sin embargo una explicación lógica nos dice que con los años, la exposición a carcinógenos es mayor, por eso el cuerpo es capaz de producir tumores con más facilidad, pero las explicaciones que se den ante este tema son simples hipótesis bien formuladas. 

Aquí te dejamos unos enlaces para que profundices el tema: 

http://scielo.isciii.es/pdf/geroko/v25n2/revision1.pdf

https://iris.paho.org/bitstream/handle/10665.2/16798/v109n1p1.pdf?sequence=1

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