3 Min de lectura | El pterigión es una anomalía en la conjuntiva del ojo provocado primordialmente por la sequedad ocular o la exposición al sol. En dependencia de su gravedad puede necesitar ser extirpado.

El pterigión, asimismo llamado de forma coloquial carnosidad o palmerita, es un desarrollo anormal de la conjuntiva del ojo.

Este tejido es de color colorado y se prolonga hasta la córnea, llegando en ocasiones a medrar por encima de la córnea. Frecuenta mostrarse con más frecuencia en la región del ojo ubicada mucho más cerca de la nariz, si bien también puede darse en el lado externo del ojo y en ambos ojos a la vez.

Puede producir modificaciones visuales como astigmatismo (deformidad de la córnea, en que se pierde la curvatura normal).

¿Qué síntomas produce el pterigión?

Los síntomas son cambiantes y suelen depender del tamaño que vaya adquiriendo. En la mayor parte de las situaciones, y también en un inicio, el pterigión no genera síntomas.

A medida que el tejido va medrando puede ocasionar molestias como:

  • Lagrimeo
  • Ardor
  • Enrojecimiento ocular
  • Sensación de cuerpo extraño en el ojo
  • Invasión de la córnea en las situaciones más avanzados
  • Disminución de visión a raíz del astigmatismo que genera

¿Cuáles son las causas de su aparición?

Las causas exactas de aparición de pterigión son ignotas. Sin embargo, múltiples estudios demostraron su relación con una exposición solar prolongada y con la presencia de sequedad ocular.

¿Puede prevenirse o tratarse?

La mejor forma de prevenir su aparición es protegerse de las radiaciones UV. De ahí que es importante emplear gafas de protección solar en espacios al aire libre y en días radiantes.

  • En la situacion de pterigiones pequeños no tiende a ser necesario efectuar tratamiento. Pueden aplicarse colirios lubricantes (lágrimas artificiales con ácido hialurónico y sin conservantes) para mantener hidratada la superficie ocular y aliviar las molestias oculares. En ocasiones, en el momento en que existe inflamación del pterigión, el oftalmólogo puede utilizar colirios o pomadas que contengan esteroides para disminuirla.
  • En el caso de que el pterigion crezca y afecte a la visión, o bien genere muchas afecciones oculares, será necesaria la extirpación quirúrgica. La cirugía consiste en extirpar la parte de la conjuntiva afectada y reemplazarla por un tejido sano conseguido desde la conjuntiva del mismo paciente, lo que se llama autoinjerto conjuntival.

Es esencial entender que, aunque se haya extirpado quirúrgicamente, hay una alta oportunidad de que el pterigión vuelva a reproducirse pasados meses o años, con lo que hay que estar atento y acudir velozmente al oftalmólogo en el caso de que los síntomas reaparezcan.

Asimismo, en la situacion de pterigiones pequeños que no requieran cirugía, es importante realizar controles cada un año con un oftalmólogo con la intención de detectar a tiempo si existe crecimiento y detectarlo antes de que empiece a perjudicar a la visión.

Lo que has de saber…

  • El pterigión, asimismo llamado coloquialmente carnosidad o palmerita, es un crecimiento anormal de la conjuntiva del ojo.
  • La mejor forma de prevenir su aparición es protegerse de las radiaciones UV. Por eso es importante emplear gafas de protección del sol en espacios al aire libre y en días soleados.
  • En el caso de que el pterigión se expanda y afecte a la visión, o bien genere muchas molestias oculares, será precisa la extirpación quirúrgica.

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