4 Min de lectura | El shock hipovolémico es un género de shock que se produce como resultado de una pérdida rápida e importante de fluidos anatómicos.

¿Qué conocemos como shock?

El término shock se utiliza para detallar una situación médica en la que los órganos y tejidos del organismo no reciben un aporte bastante de oxígeno y nutrientes, ello conlleva a una muerte progresiva de las células y a un fallo en la función de los distintos órganos que puede abocar a la muerte.

Esta falta de aporte se produce esencialmente dado a que la proporción de sangre que llega a los tejidos es deficiente por un mal funcionamiento del corazón (shock cardiogénico), por una pérdida de líquidos corporales (shock hipovolémico) o por una infección grave (shock séptico).

¿De qué manera se produce el shock hipovolémico?

La volemia es el porcentaje total de sangre de un individuo. Por su parte la sangre se halla constituida por una porción líquida llamada plasma (55%) y otra formada por células (glóbulos rojos primordialmente). El mayor porcentaje de la volemia está representado por agua.

Frente pequeñas disminuciones de volemia (<15%) el organismo tiene mecanismos de compensación (incremento de la presión arterial y de la frecuencia cardíaca) que permiten que el corazón continúe bombeando sangre comunmente y asegurando los nutrientes adecuados. Cuando se generan pérdidas más importantes (como una hemorragia abundante) y especialmente si se producen de manera rápida, el organismo pierde esta capacidad de compensación o ésta no es bastante entrando en situación de shock.

Las causas primordiales de shock hipovolémico incluyen:

  • Pérdida esencial de sangre (shock hemorrágico). Hemorragias ajenas (por servirnos de un ejemplo, debidas a traumatismos) o hemorragias internas (como un sangrado gástrico por una úlcera de estómago).
  • Pérdida de agua y electrolitos (sodio y potasio): vómitos y diarreas esenciales.
  • Pérdida de plasma: quemaduras.

Síntomas del shock hipovolémico

La deshidratación causada por la pérdida de líquidos del organismo se refleja en una sucesión de síntomas:

  • Respiración rápida
  • Palpitaciones por incremento de la frecuencia cardíaca
  • Confusión y mareos por perturbación del nivel de conciencia
  • Frialdad y palidez de la piel
  • Sequedad de mucosas (lengua y ojos secos)
  • Debilidad generalizada y malestar por disminución de la presión arterial
  • Disminución de la diuresis
  • Diagnóstico

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en la historia clínica y los signos que el tolerante muestra y que tienen dentro:

  • Continuidad cardiaca alta: taquicardia
  • Frecuencia respiratoria alta: taquipnea
  • Hipotensión arterial.
  • Oliguria: disminución del volumen de orina emitido

El examen físico deja detectar estas modificaciones y el interrogatorio médico saber las posibles causas de shock. Otras exploraciones complementarias útiles son:

  • Analítica (hemograma y bioquímica) que deja saber la pérdida de sangre, plasma y electrolitos (sodio y potasio).
  • Pruebas de imagen como ecografías, TAC (tomografía axial computarizada) y RM (resonancia magnética). Singularmente útiles en esos casos en los que existan hemorragias internas o lesiones de órganos.

Medidas extrahospitalarias

  • Es una situación urgente por tanto se ha de pedir asistencia médica inmediata.
  • Se debe mantener al tolerante cómodo y arropado
  • Acostarlo subiendo unos 30º los pies para facilitar el aporte de sangre al cerebro y parte de arriba del cuerpo.

Medidas hospitalarias

  • Una vez en el hospital, ya que el problema fundamental es la pérdida de fluidos, el tratamiento se apoya en el aporte de sangre y líquidos que el tolerante ha perdido.
  • Reposición de volumen mediante la administración de sangre y/o fluidos por vía intravenosa. Se pueden dirigir soluciones líquidas tipo cristaloides o coloides.
  • En ocasiones el aporte de líquidos no basta para sostener una presión arterial bastante que permita que la sangre llegue a los tejidos y es requisito además de esto el uso de otros fármacos por vía intravenosa. Los mucho más usados son la dopamina y la norepinefrina.

Tratamiento específico de la causa que lo provoca

  • Lesiones, traumatismo, rotura de órganos, quemaduras, etcétera.De este modo se puede necesitar régimen quirúrgico y antibióticos, entre otros muchos.

Otras medidas llamadas de soporte van dirigidas a sostener las permanentes vitales del paciente:

  • Administración de oxígeno
  • Control de las constantes: presión arterial, frecuencia cardiaca, frecuencia respiratoria y saturación de oxígeno. Para esto se usan aparatos concretos denominados monitores
  • Control de la diuresis. Uno de los indicadores de que el paciente está recuperándose y el aporte de líquidos es adecuado es la restauración de la emisión de orina. Requiere la colocación de una sonda vesical.

¿Hay alguna forma de evitarlo?

En todas y cada una aquellas ocasiones en las que logre existir una pérdida de volemia importante: deshidratación por calor intenso, diarreas, vómitos, etc. es esencial asegurar un aporte de líquidos correctos.

Hay que tener en consideración que es una situación médica que se instituye de manera rápida y que puede tener secuelas muy graves por tanto siempre y en todo momento es una emergencia médica que requiere atención urgente.

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